Frases que te marcan

Durante años he batallado contra mí misma. Mis pensamientos sobre mi propio ser han sido mis peores enemigos. Toda la vida me he sentido inferior, incapaz, insegura y en general que no soy lo suficientemente buena.

Como les he comentado desde que me divorcié fue como quitarme muchas vendas que cubrían mis ojos y no me dejaban ver la realidad y lo más importante, la base de donde provienen mis pensamientos. Durante 28 años de mi vida me sentí como una niña pequeña, indefensa, incapaz de tomar sus propias decisiones e insegura de mis acciones. Esto generó que siempre dependiera de la aprobación y opinión de mis padres, esposo y amigos; siempre necesitaba que alguien se hiciera responsable de mí o que validara mi vida.

Durante estos últimos 2 años he logrado encontrar distintas causas a esta inseguridad y sentimientos de inferioridad. No solamente fui víctima de bullying en la escuela,sino que mis padres y ex-esposo nunca me habían creído lo suficientemente capaz,madura o adulta para lograr muchas cosas.

Es tan difícil salir de este juego, especialmente porque al día de hoy soy muy cercana a mis padres lo que ha hecho constante la lucha por darme a respetar,especialmente ahora que tengo 30 años. Juro que mínimo una vez a la semana tengo que recordarles la edad que tengo y que deseo que me dejen tomar mis propias decisiones,acciones o incluso que soy lo suficientemente adulta como para saber si algo es correcto o no.

Mi madre diría es difícil entender que los hijos han crecido, mi padre diría que no tengo la experiencia suficiente pero de igual manera cualquiera que sea la excusa que quieran poner, uno como hijo se siente irrespetado como adulto y como ser humano.

Me ha tomado 30 años combatir miles de frases que me han dicho durante mi vida, que me han llevado a desconfiar de mí misma. Sigo luchando día a día y te aconsejo que si eres una persona que como yo tiene una baja autoestima, que no se cree lo suficientemente buena o que debe acudir a otros para vivir su vida, has un alto y analiza todo lo que tus amigos, padres e incluso pareja te han dicho en el pasado que te detiene de amarte y tomar tus propias decisiones.

Por ejemplo desde niña cuando he querido expresar mis sentimientos ya sea porque me sentí irrespetada, enojada, frustrada, etc. lo que termino logrando es que mis familiares se enojen conmigo, me digan que yo estoy exagerando o que he entendido mal las cosas y terminan tergiversando la situación de manera que me siento culpable. Las conversaciones por lo general terminan en “qué pereza con vos”, “ya vas otra vez”, “entienda lo que usted quiera pero así no es”, “que cansado nunca se puede pasar un buen rato con vos siempre algo te molesta”, “¿porqué será que nunca puedes estar contenta?”, etc. Como diría Robin Norwood en su libro Las mujeres que aman demasiado,“todas las familias disfuncionales tienen en común la incapacidad de discutir problemas de raíz…cuando no se puede hablar sobre lo que afecta a cada miembro de la familia individualmente y a la familia como grupo, aprendemos a no creer en nuestras propias percepciones o sentimientos. Como la familia niega nuestra realidad,nosotros también comenzamos a negarla. Y eso deteriora severamente el desarrollo de nuestras herramientas básicas para vivir la vida y para relacionarnos con la gente y las situaciones”.

Algunas frases adicionales que me han llevado a desconfiar de mi misma son las siguientes:

  • Dame, mejor yo lo hago porque luego no lo haces bien.
  • No estoy seguro de lo que me dices esté bien, mejor lo busco en internet.
  • No creo que debas tomar esa decisión sola, mejor pregúntale a alguien que sepa.
  • Estás muy joven todavía te falta mucho por aprender.
  • Cuando estés más grande entenderás.
  • Los padres saben más que los hijos,ya verás cuando estés vieja.
  • Es que en mi época era diferente pero ahora tu no puedes hacer lo mismo.

Si notas hay un factor común en todas, “tú no sabes hacerlo tan bien porque estás muy joven”.Claramente entre más experiencia tiene uno mejor hace las cosas, pero ¿cómo se supone que debo aprender y obtener experiencia si no me dejaron hacer las cosas?

Es por estoque es importante darnos cuenta de nuestras relaciones familiares actuales y pasadas para que podamos abrir los ojos y así darnos cuenta que sí somos capaces,que sí somos suficiente, que sí podemos depender de nosotras mismas…simplemente son frases que desde hace muchos años han estado instauradas en nuestra cabeza,de manera consciente e inconsciente y que las mismas no nos dejan avanzar.

Una vez que las identifiquemos, debemos hacer un debate, por ejemplo si la frase es: “ya vas de nuevo a sentirte así, estás interpretando mal la situación”. El debate podría ser el siguiente:

  • Tengo derecho a sentir lo que siento.
  • Si lo que me hicieron o me dijeron me hizo sentir mal es válido que yo sienta ese sentimiento.
  • No estoy interpretando mal la situación, así fue como yo me sentí al respecto. Aunque la persona no lo haya hecho con esa intención yo aún así me sentí irrespetada o mal.
  • Tengo derecho a hablar sobre mis sentimientos y que otros los conozcan.
  • Si soy importante para otros mis sentimientos serán importantes para ellos.
  • Soy importante y mis sentimientos son importantes.
  • No debo quedarme callada y aceptar todo lo que los demás digan o hagan.

Luego del debate debemos proceder a instaurar una nueva frase que nos ayude a crecer como personas, como por ejemplo: Mis sentimientos también son importantes y son válidos.

Inténtalo, no es fácil, pero te aseguro que es un ejercicio muy importante para poder quitar ataduras que no te dejan avanzar y crecer como persona. Escoge 10 frases que te han marcado y al día de hoy te siguen; escríbelas, debate cada una con 3 opciones diferentes y crea una nueva frase que sea constructiva.

Si necesitas ayuda puedes escribirme y con gusto te tenderé una mano.

Un abrazo,

Montse.

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