5 señales que te llevan al cambio

Justo ahora, ¿cómo dirías que te sientes? Tantas veces hemos sentido que queremos salir corriendo, dejar todo botado y cambiar. Pero de nuevo algo nos detiene o simplemente no sabemos en qué dirección ir. Y comenzamos a pensar: «estoy siendo injusta, él es muy bueno, mi vida está bien cómo está, hay personas que viven peor, estoy siendo malagradecida, esto es lo que me ha tocado vivir…»

Tantas, tantas, tantas veces hemos pasado por esto, pero,  ¿sabes qué?

Hay momentos en los que debemos cambiar. Nosotras nos hemos dado cuenta que cambiar no es cuestión de abandonar o dejar atrás, se trata de volver los ojos hacia tí y comenzar a trabajar en tu amor propio; para así luchar por tu felicidad y por tus sueños. Cambiar consiste en perdonarte y comprender que enfocándote en tí, lo que te rodea comienza a tomar la posición correcta.

¿Quién eres? ¿La mamá de tu pareja o la compañera de su vida? ¿La expectadora de tu vida o la que lleva las riendas de ella? ¿Una mujer o una niña indefensa? Porque depende de cómo te mires así asumes tu posición.

Si queremos cambiar, no debemos concentrarnos en lo que nos rodea, el cambio no es externo, porque no tenemos el suficiente poder para modificar a quienes nos rodean.  El cambio debe ser interno, está en tí, somos las dueñas de nuestras propias acciones y por ende, somos capaces de modificarlas. Conforme nosotras empezamos a cambiar, todo se modifica a nuestro a alrededor.

Señales de que debes cambiar pueden haber muchas, sin embargo, compartiremos contigo 5 señales que nos llevaron a nosotras, a darnos cuenta de que era el momento de transformarnos y no seguir viviendo la vida que teníamos.

5 senales que te llevan al cambio

1.Siempre estás enojada

Conforme transcurrieron nuestros respectivos matrimonios, fue cada vez más difícil que las pequeñas cosas nos alegraran. Parecía como si hubieramos perdido la chispa, siempre pasabamos enojadas y no entendíamos por qué.

Creíamos que nosotras eramos el problema, en especial porque las personas comienzan a señalarte que estás de mal humor, que sos una enojona, que deberías estar feliz y dejar de arruinar el momento.

Nosotras empezamos a creer que esto era una característica de nuestra personalidad sin comprender que era provocado por algo externo, lo que nos llevó a tener una baja autoestima, culpándonos día a día y creyendo que el cambio no era posible.

Con el pasar de los años, nos dimos cuenta que, si bien es cierto, tenemos un carácter fuerte, somos personas muy alegres. Ese enojo era la cara visible de la frustración que llevábamos por dentro. Esto nos llevó a comprender que debíamos romper con las relaciones tóxicas que nos llevaron a ser la peor versión de nosotras mismas.

Revisa, piensa, analiza. ¿Estás enojada siempre? ¿Las pequeñas cosas te molestan? ¿Ya no te sientes tan feliz como antes? ¿Debes hacer un esfuerzo para que los demás te vean feliz? ¿Pasas feliz una parte del día pero luego tu humor cambia sin explicación alguna?

Si has respondido afirmativamente, revisa la dinámica que tienes con otras personas y enfócate en tí. Deja salir esa mujer que eres, date a ti misma lo que deseas sin esperar a que sean los demás quienes llenen tus anhelos.

2.Se te acaban las fuerzas

Nosotras llegamos a sentir que todo era muy pesado y agotador, nos sentíamos extenuadas al punto de no tener fuerzas ni siquiera para seguir discutiendo. Durante muchos años hablamos, luchamos, rogamos, peleamos pero llegamos a un momento en que de repente no volvimos a encontrar las fuerzas para seguir luchando.

Creímos que ese momento nunca llegaría, nos preguntábamos: ¿cómo es posible que a las personas se les acabe el amor? Claro, estábamos enamoradas, aún creíamos que el otro iba a cambiar y fue así como poco a poco nos desgastamos.

Fue en ese largo caminar, cuando nos dimos cuenta que las únicas que debíamos cambiar éramos nosotras y que no podíamos responsabilizar a otros por nuestra felicidad.

En ese momento, cambiamos el enfoque y nos centramos en nuestros intereses y habilidades, comenzamos a dejar de esperar para empezar a actuar.

Revisa, piensa, analiza. ¿A veces sientes que ya no puedes más? ¿Sientes que tu mundo lo cargas en tu espalda? ¿Sientes que si lo sueltas, se quebrará en mil pedazos? ¿Dependes de lo que la otra persona hace o dice para sentirte feliz?

Si te has identificado con estas preguntas, deja de desgastarte tratando de cambiar a los otros, mejor utiliza esas energías en hacerte feliz a ti misma. No eres responsable de los demás.

3.Fantasear con escenarios

Muchas veces nos pillamos pensando como sería un mundo distinto del que teníamos, cómo sería un mundo «sin ellos», ese mundo libre, ese mundo en que pudiéramos hacer todo lo que nosotras queríamos sin sentirnos desaprobadas.

En algún momento, comenzamos a pensar que era por estar casadas y que, privarse de ser libres era parte del matrimonio. Sin embargo, eso únicamente nos llevó a estar cada día más vacías, porque en realidad con tu pareja debes sentirte plena y libre para desarrollarte en todas las facetas que te interesen.

Revisa, piensa, analiza. ¿Fantaseas a menudo con una vida que no tienes? ¿Crees que es imposible alcanzar tus sueños? ¿Imaginas como sería tu vida si hubieras tomado otra decisión? ¿Piensas a menudo cómo sería vivir sin él?

Deja de fantasear y vuela. Tus alas han sido cortadas poco a poco, pero ahí están. Si pasas fantaseando con una vida que no tienes, es una señal de que debes buscar el cambio para poder lograr lo que anhelas.

4.Nunca te sientes completa

Ese vacío eterno, esa partecita de nuestro corazón que jamás se llena, esa insatisfacción que no te permite gritarle al mundon lo feliz que eres, solo tú lo puedes llenar.

Ya es momento de que dejemos de esperar que otros se hagan cargo de nosotros y nos amen, porque eres tu la que tiene que sentirse amada. Recuerda que eres un maravilloso ser humano y que si estás en este mundo es porque tienes una misión y un lugar muy importante en él. Viniste para dar luz y brillar pero primero, tienes que iluminarte a ti misma.

Revisa, piensa, analiza. ¿Te has dedicado un tiempo para estar contigo misma? ¿Te has dado un abrazo? ¿Te has visto al espejo y te has enamorado de ti? Deja de buscar que otros te completen, utiliza esas energías en conectarte contigo misma.

No importa cuanto busques fuera de ti, ese vacío jamás se llenará hasta que no seas tú la que se siente amada por tí. Ten una cita contigo misma y disfrútate.

5.Cedes, para que todo esté bien

Qué fácil es olvidarnos de nuestros anhelos para evitar el conflicto y hacer que todo funcione. Cuando en realidad lo que estamos haciendo es tapar el sol con un dedo. Negarnos a nosotras mismas y negar aquello que queremos no es un acto de buena voluntad, es una respuesta desesperada para tratar que todo funcione, cuando los demás no ponen de su parte.

Nosotras pasamos por este mil veces, pero no creas que era consciente, hicimos muchas cosas para que todo estuviera bien y esto va dejando vacíos, insatisfacciones y frustraciones. Creemos que comenzamos a aplicar el refrán: «si no puedes contra ellos, úneteles». No se puede vivir siempre cediendo, el matrimonio no tiene porque negarte la posibilidad de ser quien eres y ser cada día mejor. Ceder y anularte es un mecanismo de defensa para evitar el conflicto.

Revisa, piensa, analiza. ¿La mayor parte del tiempo haces cosas que no quieres? ¿Haz dejado aquello que te gusta para evitar la desaprobación? ¿Estás pendiente de las reacciones de tu pareja ante tus peticiones? ¿Haz anulado por completo algunas actividades o intereses porque ya conoces los gestos y la respuesta negativa que recibirás?

Esta es una de las señales de cambio más delicadas porque en muchos casos vas a necesitar acompañamiento para cambiar, no es tan fácil darte cuenta de las sutiles señales y los mecanismos que te aplican para que cedas y te anules. Sin embargo, no lo olvides… la única que puede romper esta situación eres tú.

Hemos compartido contigo estas experiencias porque nos ha tomado años llegar a comprenderlas. La lucha ha sido larga y hemos dejado en el camino a aquellos familiares y amigos que nos han criticado por querer ser mujeres respetadas, que luchan por su felicidad. Al abrir los ojos pudimos comprobar que al cambiar nosotras, todas nuestras relaciones cambiaron. Hemos botado el lastre y la basura que cargamos por tantos años.

Sí, ha sido difícil, a veces nos hemos sentido solas, pero eventualmente nos dimos cuenta que aunque hubo pérdida fue más la ganancia. Logramos nuestra libertad, felicidad y la satisfacción de alcanzar lo que anhelábamos.

Gracias por tu tiempo, gracias por leernos, solo unidas podremos ser cada día más locas y libres. Mujeres felices. Te invitamos a que te unas a la transformación.

Vane y Montse.

5 comentarios en “5 señales que te llevan al cambio

    • Locas y Libres dijo:

      Nunca es tarde para resolverlos o tomar un nuevo rumbo, a veces nos es muy difícil darnos cuenta de esos fantasmas pero debemos buscar nuestra felicidad. Fuerzas, busca a alguien que te pueda apoyar en este camino de la liberación emocional, tú puedes!

  1. AlonaDeLark dijo:

    nunca es tarde de decidir que número uno en tu vida eres tu. es difícil, sí, pero luego será como vivir una vida más. es una pena que los años de la juventud no llegamos a entender estas cosas tan obvias, a primera, madura, vista. felizmente, nuevas generaciones ya empezaron a vivir diferente.

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